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viernes, 18 de enero de 2008

A Carolina ¡la más fina!

Cuando repartieron la finura,
¡tú estabas en primera fila!
ésto creó mi admiración,
uno se preguntará si es mejor,
¡tener amor en la mochila!

Tengo una familia muy extensa, de aquellas de las de antes
con muchas cosas, en particular, son muy perseverantes
y quiero hacer la apertura
de este poema bonito,
haciendo un plebiscito:
¡cuando repartieron la finura!

De mis hermanas eres en ley, la que siempre está a la moda
por eso: ¡no hay Buey!, pero hay que tomarla con soda,
¿recuerdas el día del tequila,
en el que me espernanqué?
casi me hice puré
¡tú estabas en primera fila!

La reacción que tú tuviste, era “pa’ cogé” palco
no era para menos, ¡casi me hice talco!
Tú tuviste una preocupación
legítima, a mi modo de ver,
el suceso fue casi ayer,
esto creó mi admiración

A veces quisiera saber, que es lo que llevas por dentro,
debe ser más bello, que un lindo reencuentro
yo no quiero ser abductor
de tu pensamiento enigmático
de no ser antipático,
uno se preguntará si es mejor.

Eres una de las mujeres, por la que más siento admiración
¡si tu genio fuera mejor!, pelearían hombres por tus quereres
pero no estés tan intranquila,
algún día me llamarás
tú paciencia te premiará
por: ¡tener amor en la mochila!

sábado, 10 de noviembre de 2007

Se nos fue Alejandra

Los ángeles no caen del cielo,
¡tú fuiste la excepción!,
querida hermana Alejandra:
descansa tu alma, ¡bello circón!


Consternado me dejaste, al enterarme de tu partida
estaba de viaje ¿sabías?, mi alma se sintió desvaída,
me encontraba en el toilet
si, me quedé como un hielo,
entonces me pregunté:
¿Los ángeles no caen del cielo?

Un ser tan especial, que ha unido a la familia,
Nos ha hecho reencontrar, aunque estemos en vigilia.
¿tuviste que partir,
para causar nuestra unión?
entonces me respondí:
¡Tu fuiste la excepción!

Siempre me preguntaré, por vuestra “normalidad”
como habría sido eso: ¿mucha cordialidad?
mi amada hermana Carola,
ha respondido a la demanda,
en eso de escribirte,
¡Querida, hermana Alejandra!

Muchísima serenidad, hemos querido tener
para presenciar tu ida y morar junto al rosicler
a nuestro ver sufrías mucho,
no esperábamos tu exhalación,
seguro estarás con CHUCHO:
Descansa tu alma, ¡bello circón!