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domingo, 17 de febrero de 2013

El Triumph sin triunfo


En el Golfo varó un crucero,
"Carnival" la compañía,
dueña de la carestía
de todos los pasajeros!

Cuando el barco paró,
se escucharon varios gritos,
los pasajeros no eran poquitos:
¡¿Qué fue lo que pasó?!

Nadie sabía les esperaba,
días de falto sosiego,
el origen era un fuego,
en el motor que les impulsaba!

Y varados en la mar brava,
empezó Jesús a padecer,
hedores había por doquier,
los baños no funcionaban!

Luego empezó el rescate,
del tremendo mamotreto,
"insumergible" como aquel jumento,
su orgullo: un desastre!

Lo incomodó fue proverbial,
durmiendo todos enjunto:
"Camarotes" sin aire y punto,
sin frío como en aquel comercial!

Un crucero consideraba,
tomar con mucho placer,
tendré que "adormecer",
el sueño que me faltaba!

jueves, 5 de febrero de 2009

Lección de vida.

En nueve meses de espera,
irrumpe el humano al mundo,
¡puro! como alma ligera,
¡diáfano! como cuando está moribundo.


Una vez parido un ser, emprende su transitar,
depende de la adultez, su bienestar al comenzar;
¿será bruto?; ¿tendrá ceguera?
son interrogantes, ¿que más?,
en la cabeza de las mamás:
¡son nueve meses de espera!

Sin haber visto una luz, el miedo es el número uno,
cabeza abajo ¡avestruz!, el peor como ninguno
de los sentimientos el más profundo,
no puede tu alma con él,
ese es el que hay que vencer,
¡cuando irrumpe el humano al mundo!

Instalamos en nuestros hijos, miedos y esperanzas,
en reglas ¡somos prolijos!, pero no permitimos mudanzas,
cuando nos pega la chochera
se nos pone el corazón
duro como un chicharrón
¡puro! como alma ligera.

Al llegar a la madurez, empiezas a controlar
las emociones que tal vez, hirieron tu yo personal.
te emocionas en un segundo,
habituado a reaccionar,
¡auténtico! como cuando quieres enseñar
¡diáfano! como cuando estás moribundo.